EL PP VOTÓ EN CONTRA DE LOS PRESUPUESTOS DE 2008.
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PARA EL PARTIDO POPULAR EL CAPÍTULO DE INVERSIONES ES RIDÍCULO
01-07-2008
Por segunda vez fueron a Pleno los Presupuestos Generales para 2008, ya que se dejaron sobre la mesa a propuesta de todos los grupos políticos por falta de acuerdos.
Han sido varios los motivos por los que el Partido Popular ha votado en contra de los presupuestos que han salido adelante gracias a la abstención de Izquierda Unida. “En primer lugar -señala María José Rodríguez Gavira, concejal popular responsable de su estudio- no lo han presentado en el tiempo marcado por la ley, lo que demuestra una falta de gestión y planificación del Equipo de Gobierno que ha reconocido la propia Trinidad Saas cuando dijo textualmente en el pleno que no había podido cumplir su promesa porque gobernar no es fácil, lo que evidencia que el cargo le viene grande.
En segundo lugar, los datos que aparecen en el estado de ingresos no son reales, ya que están inflados de forma consciente para justificar los gastos, es el caso de la plusvalía, el impuesto de construcciones o las licencias urbanísticas. No sólo es absurdo que el PSOE piense recaudar más dinero que el año anterior en impuestos relacionados con la construcción estando en plena crisis inmobiliaria, sino que es lamentable que encima quiera poner en marcha un nuevo impuesto para los promotores.
En tercer lugar, existen claros agravios comparativos en materia de personal y en ningún momento la Delegada ha sido capaz de incorporar al Partido Popular en las negociaciones que ha mantenido con los sindicatos a los que, finalmente, ha marginado en los acuerdos que ha llegado con Izquierda Unida con tal de aprobar el presupuesto. Desde el Partido Popular aconsejamos desde un primer momento configurar un organigrama del personal y posteriormente realizar una valoración de puestos de trabajo acorde con la ley y con las necesidades del Ayuntamiento.
Por último, el capítulo de inversiones, que es donde debe plasmarse el proyecto que quiere llevar a cabo el PSOE, es sencillamente ridículo y solo refleja pequeñas inversiones para mantenimiento de edificios, compra de mobiliario o las aportaciones municipales a subvenciones, cuando en realidad debería contener una verdadera planificación de las inversiones para los próximos años”.
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